viernes, 14 de julio de 2017

La ciudad de las mil y un columnas

¿La Ruta Mutis, la del Tabaco o la del Río Grande? Parte 2


Carretera entre San Juan De Rioseco y Ambalema,
y al fondo el Valle del Magdalena. Fuente: propia
Uno de los espectáculos más hermosos, en una tierra de espectáculos hermosos, es ver el Valle del Magdalena desde las montañas de Cundinamarca. Este inmenso y serpenteante monstruo -lo del monstruo es solamente por su tamaño- es la arteria fluvial más importante del país y mide algo más de 1500 kms, atravesando gran parte del país de sur a norte.

Aquí, en este punto, se divisa a lo lejos el departamento del Tolima y de paso, y con buena suerte, los picos nevados más allá. 

El Río grande de la Magdalena, ha sido, desde siempre, un referente cultural, histórico y turístico del país. Y allí, junto a sus orillas se enfrentan dos poblaciones: Beltrán, en Cundinamarca, y Ambalema, en Tolima. Por supuesto que Beltrán se ha quedado rezagada en aspectos comerciales, turísticos y económicos, pero vale la pena hacer una pequeña visita, al menos para llegar a Ambalema de la mejor forma posible, atravesando el Magdalena en ferry: Puedes pasar tu carro o tu moto, no hay lío.  
Vista del río Magdalena en Ambalema, Tolima. Fuente: propia

Llegar a Ambalema es encontrar un hermoso pueblo, con historia y arquitectura que te devuelven en el tiempo. No por nada es llamada: la ciudad de las mil y un columnas:

Calle de Ambalema, Tolima. Fuente: Propia

Este pueblo fue muy importante en su momento, por su producción de tabaco y por haber sido esencial en el desarrollo de la Expedición botánica que duró 30 años desde 1973, y fue dirigida por José Celestino Mutis: básicamente, un gran inventario de flora y fauna en la Nueva Granada (lo que hoy es Colombia). Es un ambiente cargado de historia, arquitectura del siglo XIX y anteriores, un clima bastante cálido y una proyección fuerte hacia el turismo. Este es un destino increíblemente interesante para visitar en el centro del país.  

Después de una estadía en Ambalema, recorrer sus calles, el malecón sobre el río Magdalena, las casas históricas como la Casa Inglesa y la Estación del tren, comer un delicioso espécimen que haya vivido en las aguas del río, podremos continuar nuestro recorrido. 

Ahora todo cambia. Se avecinan los recuerdos de la tragedia más grande. En este recorrido, ahora nos recibe la desaparecida Armero. 

jueves, 29 de junio de 2017

La vía del Magdalena Centro

¿La Ruta Mutis, la del Tabaco o la del Río Grande? Parte 1

En aquéllos lugares donde se reconoce al turismo como un punto importante del desarrollo económico y social, se busca incansablemente la forma de siempre ofrecer un poquito más. En este contexto, nació la propuesta de la Ruta Mutis, en la celebración del Bicentenario de la Independencia de Colombia, en 2010. 

Se crearon tres rutas turísticas y culturales en ese momento: 

La Ruta Comunera: Con la obvia relación a la rebelión comunera de 1781, nacida en la manos de Manuela Beltrán, en El Socorro, Santander, que generó una gran marcha de gente del "común" que se dirigía a Santa Fe (Hoy Bogotá) a comunicarle al Arzobispo Caballero Y Góngora, representante del Virrey, que no estaban muy de acuerdo con tanto impuesto. -Menos mal que esto quedó en el pasado y los colombianos de hoy no sufrimos la opresión de los altos impuestos-. Antes de llegar a Santa Fe, el arzobispo envió su equipo de negociación y en Zipaquirá, Cundinamarca, se encontró a los revoltosos, dando lugar para que allí se firmaran las Capitulaciones Comuneras, (luego desconocidas por el Virrey y dibujadas en el escudo de este municipio cundinamarqués). La Ruta turística incluye lugares de innegable importancia histórica en Boyacá, como el Pantano de Vargas y el Puente de Boyacá.    

La de la Gran Convención: En los departamentos de Norte de Santander Y Cesar, incluyendo los municipios de Ocaña, Ábrego, El Carmen y La Playa de Belén, en Norte de Santander, y Río de Oro. Hace referencia al fallido intento de formar una gran república en 1828, después de los grandes esfuerzos económicos que representó la campaña libertadora y los constantes enfrentamientos entre centralistas y federalistas.

y la tercera, la Ruta Mutis, con la que iniciamos este texto. 

Esta ruta contempla varios municipios de los departamentos de Cundinamarca y Tolima, y presenta unos increíbles paisajes con un agradable clima templado y cálido -menos en Bogotá, pero bueno, ustedes entienden-.

 
En cuanto al circuito, es indiferente si se inicia por Guaduas o por Cambao, lo importante es que el regreso se haga por el lado contrario, -obviamente, no?-.

En esta primera parte, se inicia el recorrido por el municipio de Albán - Guayabal de Síquima (que ya es de clima templado) - Bituima - Vianí y San Juan De Rioseco. Esta ruta cuenta con una vía en buen estado, aunque con algunos cortos trayectos de inestabilidad geológica que hace que se presenten algunos baches y ondulaciones, pero nada de que preocuparse. Estos municipios son agradables pero definitivamente no son el objetivo el viaje. Así que una corta parada en ellos, será suficiente. 

Lo verdaderamente emocionante sucede después de San Juan de Rioseco, cuando la montaña se abre para permitir la vista del valle del Río Magdalena y a lo lejos, se vislumbra el departamento del Tolima. 

Allí, abajo, nos espera Ambalema. La primera joya de la Ruta Mutis.

viernes, 5 de mayo de 2017

A propósito del Necronomicón y otros bestsellers

En realidad, este artículo no trata sobre el Necronomicón como tal, sino que se refiere más bien, a su autor, Howard Philips Lovecraft, quien es muy reconocido como un escritor de Terror, o aún más allá, de terror mezclado con fantasía y mitología.

Sin embargo, pienso que sí es importante comenzar hablando del Necronomicón, que es el libro más famoso de H.P. Lovecraft y que, curiosamente, no fue escrito por él. El Necronomicón es un libro mágico, antiquísimo y prohibido, que contenía todo el conocimiento sobre los demonios que habitaban el mundo y que buscan ahora recuperarlo. Hasta el momento, pura ciencia ficción. 


A propósito de este libro, encontré esta reseña en Google Books:
Aunque los escépticos afirman que El Necronomicón es un tomo fantástico creado por H.P. Lovecraft, los auténticos investigadores de los misterios esotéricos del mundo saben la verdad: El Necronomicón es un volumen blasfemo de conocimiento prohibido escrito por el árabe loco Abdul Alhazred. Incluso hoy, a pesar de las tentativas por destruir todas las copias en cualquier idioma a lo largo de los siglos, aún existen algunos ejemplares, escondidos. Dentro de este libro encontrarás historias, ensayos y diferentes versiones acerca del libro blasfemo. A través de los testimonios de Robert Silverberg, Frederick Pohl, John Brunner y el propio Lovecraft, entre otros, ahora tú también puedes aprender el verdadero saber de Abdul Alhazred y conocer de primera mano el ignoto poder que se encuentra entre sus páginas.  
De acuerdo a esto, el Necronomicón no solamente existió (y existe en la actualidad) sino que Lovecraft lo conocía y lo utilizó de manera subrepticia en sus obras. Pura teoría de la conspiración, a mi gusto, y sin fundamentos reales. 

Pero volviendo a lo importante, Lovecraft se hizo su propia fama, al construir todo un mundo de seres extraños y repugnantes (palabra que él mismo usa bastante en sus relatos), y de este mundo, tal vez el más famoso de los monstruos, es Cthulhu (pronunciado como Tululu en South Park -Sí, tan famoso que fue parodiado en South Park).

Se trata de un horrendo demonio del interior de la Tierra, que "mide unos 10 kilómetros de altura), con cabeza de pulpo o calamar, y abotargado cuerpo de dragón, con sus respectivas alas rudimentarias. Tiene la capacidad de alterar su forma, aunque siempre es básicamente la misma. Su cuerpo escamoso está compuesto por una sustancia distinta a las que se encuentran en nuestro planeta, una especie de masa gelatinosa que lo hace prácticamente indestructible. De todos modos, incluso si su cuerpo físico es destruido por completo (cosa muy improbable), su naturaleza extraterrenal lo haría volver a formarse en horas. Fue uno de los conquistadores de la Tierra y dominó desde las profundidades del océano." (De Wikipedia)


Y precisamente, debido a sus características, se convirtió en el personaje central (pero nunca protagonista) de la obra de Lovecraft, al punto de que ha tenido apariciones en cientos de series de TV, películas, cómics, video juegos y hasta música.
 
Cthulhu (nombre cuya pronunciación correcta también es objeto de debates, ya que Lovecraft tiende a la ambigüedad en estos aspectos) se ha hecho más famoso que su mismo creador. Pero bueno, volviendo a éste, es interesante leer sus obras, la mayoría, cuentos cortos llenos de elementos fantásticos y aterradores, en donde definitivamente se nota la influencia de otro grande, Edgar Allan Poe. 

Su lectura no es fácil, pero sí muy interesante y decididamente, un punto de encuentro de la literatura universal, que nos permite entender el porqué de muchas corrientes actuales en creaciones literarias y otras como  el cine y el cómic. 

¡Nos leemos en una próxima! 

sábado, 8 de abril de 2017

A propósito de los muros...

Flashback en El hombre de las leyes:


Hoy se cumplen 5 meses desde que Donald Trump se convirtió en el presidente gringo, algo que no es nuevo para el lector. Lo que tampoco es nuevo, es que dentro de sus promesas de campañas, sonaba la de construir un muro para impedir el paso ilegal de mexicanos indocumentados (mugrosos y piojosos - no lo dijo pero lo pensó-).

Y nuestro flashback de hoy (de hecho, es el primer y creería que el último flashback en este blog), es precisamente sobre muros. (publicado el 11 de noviembre de 2009, es decir, 7 años y 362 días antes).

Ironías... 


lunes, 3 de abril de 2017

¡No dejes pasar a Kairós!

Este no es otro artículo sobre mitología griega. Bueno, en realidad sí, un poco.

Pero más que eso, se trata de una de esas pequeñas reflexiones que aparecen inesperadamente durante un día cualquiera. El pensamiento desocupado de hoy, es un refrán español, de no muy extendido uso en Colombia, pero que particularmente me gusta, y ahora que conozco su origen, me gusta aún más:

La conocí hace muchos años, a través de la canción Masacre y Aniquilación, de un grupo catalán, llamado La Trinca. Este grupo era lo más divertido e irreverente de la escena de la música en español en la década de los 70 y 80. Y aún hoy, escuchar sus letras y adaptaciones es divertido y refrescante entre tanto Pretty boy

La ocasión la pintan calva, trata de las condiciones de un momento, que hacen que se vuelva ideal para lograr un objetivo. Por ejemplo: Te acaban de pagar... le subieron al pasaje de Transmilenio... Siempre has querido una moto... !La ocasión la pintan calva! 

Pero, volviendo al inicio del texto, ¿En dónde quedó el cuento de la mitología griega? Pues, como supondrá el lector, Kairós, mencionado en el título de este artículo, tiene una estrecha relación con este dicho popular; Kairós, una diosa hermosa (Creo que no he visto la primera descripción de diosas griegas que no sean calificadas como "hermosas") que era representada en movimiento, con alas o con ruedas, pero nunca quieta... aunque lo más significativo era su peinado, con un mechón de cabello "hermoso" (de nuevo) en la parte de adelante, pero totalmente calva en la parte de atrás. -Peinado que cualquier goleador de la Eagle League envidiaría-. 

Y es aquí, en donde el dicho cobra sentido y además, valor. Sentido, porque cuando la mitología griega fue adoptada por los muy creativos romanos, Kairós pasó a llamarse Ocasione, u Oportunidae, pero de todos modos, seguía siendo pintada "retratada, dibujada, imaginada" calva.     

Y Valor, porque allí surge, por fin, la parte bonita, la reflexión de toda esta historia. Poder tomar a Kairós, era fácil si se hacía cuando venía, pero era imposible, si la dejabas pasar. Tiene mucho más sentido si lo decimos en términos de mitología romana y no griega: Debes tomar a la Ocasión cuando viene, porque cuando se va, será imposible. 
Al final, es solo eso: Debemos tomar las oportunidades cuando vienen, porque éstas están siempre en movimiento, y si las dejamos pasar, es posible que nos arrepintamos. 





jueves, 5 de enero de 2017

Aura o las violetas

Parece ser uno de los temas que más rápidamente se convierten en populares. Bien por el gusto de los lectores, bien por la gracia y magnitud con que es escrito. Se trata de las tradicionales historias de amor que por diversas razones, se vuelven inmortales debido a su imposibilidad. Tal vez, el primer ejemplo que se nos viene a la cabeza es la magistral obra de Shakespeare, Romeo y Julieta.




En algunos casos, estos amores no solo son una historia típica de romance dificultoso sino también comparten un sino trágico: terminan en muerte. -Por eso se me hace extraño cuándo tantos adolescentes publican en redes sociales que quieren amor a lo Romeo y Julieta... o las letras de las canciones del otro Romeo (Santos)... ¿Será que no conocen que se trata de un amor trágico, nunca consumado, corto y que termina con los pies por delante?-. Divago de nuevo.   

¿Cuál es entonces el motivo de escribir este artículo sobre tan trillado tema? Solo uno: leí Aura o las violetas, de José María de la Concepción Apolinar Vargas Vila Bonilla más conocido como José María Vargas Vila, y llegué a estas reflexiones.

Antes de seguir, es importante resaltar que el relato de 1887, es una obra magistral de la literatura colombiana, exquisita al ser leída y repensada. ¿Qué tiene de especial? En mi opinión, es un relato fresco de unas formas poéticas dignas de ser admiradas y extrañadas en nuestros tiempos. Ejemplo de esto es que mientras avanzaba en la lectura, iba tomando lista de frases notorias y poéticas, que se presentaban cada tanto. 
"Yo no he podido dudar nunca de la existencia de Dios, porque he visto sus reflejos en los ojos de mi madre. He tenido que forjarme la ilusión de un cielo, porque lo necesito para ella."
Aura o las violetas. José María Vargas Vila

Como dato que vale la pena agregar, Aura o las violetas se convirtió, en 1922, en la primera de la fila en la interminable discusión entre si es mejor el libro o la película: Aura o las violetas dio inicio al cine colombiano (en el momento en se escribe el presente artículo, se exhibe en cartelera El Paseo 4, así que mire usted, amable lector, a dónde hemos llegado).   


Vale la pena, entonces entregarse a los clásicos, a los autores de los que alguna vez hablamos en la clase de literatura del colegio, y descubrir, a través de sus letras inmortales, por qué se hicieron parte obligada de los currículos de la lengua castellana. Seguramente reconoceremos en Vargas Vila al autor más poético de Colombia.

sábado, 12 de noviembre de 2016

Cuando un final es más que un final

O el síndrome del vacío existencial al terminar de leer un libro.

¿Has tenido esa sensación de "malparidez" y desubicación al terminar de leer un libro y quedar como suspendido unos minutos u horas, en un limbo de tu vida que no pareciera tener futuro? La pregunta es larga, pero el sentimiento es muy conocido por cualquiera que, sin ser necesariamente un lector empedernido, disfruta de la lectura y devora unos buenos libros al año.


A propósito de este sentimiento, quiero recordar una frase que he escuchado muchas veces pero que no podría identificar un origen o autor claro:  
Después de leer un libro, uno no vuelve a ser el mismo.
 Y es que es muy cierto, el impacto que puede tener un libro sobre una persona, sobre su vida, pensamiento y particularmente, sentimientos. Esto aplica no solamente a los textos narrativos, sino también, y aunque parezca raro, a textos académicos, científicos, etc. Lo importante es cómo sea digerido por el lector. 

A propósito de este sentimiento, quiero añadir uno nuevo que podría ser llamado: El escalofrío de la última línea. ¿A qué se refiere o en que difiere del anterior? Simplemente en que el vacío existencial depende del libro completo, mientras que el escalofrío nace de un pico emotivo (giro dramático, dirían los expertos) en el final del libro (últimas líneas o último párrafo), que al ser totalmente inesperado, te crean una sensación de adrenalina que sientes la necesidad de compartir inmediatamente con alguien.


En esta misma línea, traigo el recuerdo de dos libros que me produjeron ese escalofrío: La vuelta al mundo en 80 días, de Julio Verne,y más recientemente, La máquina del tiempo. de HG Wells. 

Por supuesto, solo se trata de una pequeñísima muestra de un universo gigantesco de vacíos existenciales y escalofríos de última línea. Y obviamente, no daré ningún "spoiler" sobre estas dos tramas. Pero recomiendo mucho, a quien no las haya leído, que las disfrute... y a quien conozca más vacíos y escalofríos, a compartir su experiencia conmigo y con los lectores. 

Trató de tener los ojos abiertos, pero lo quebrantó el sueño. Cayó hasta el fondo de una substancia sin tiempo y sin espacio, donde las palabras de su mujer tenían un significado diferente. Pero un instante después se sintió sacudido por el hombro.

-Contéstame.
El coronel no supo si había oído esa palabra antes o después del sueño. Estaba amaneciendo. La ventana se recortaba en la claridad verde del domingo. Pensó que tenía fiebre. Le ardían los ojos y tuvo que hacer un gran esfuerzo para recobrar la lucidez.
-Qué se puede hacer si no se puede vender nada -repitió la mujer.
-Entonces ya será veinte de enero -dijo el coronel, perfectamente consciente-. El veinte por ciento lo pagan esa misma tarde.
-Si el gallo gana -dijo la mujer-. Pero si pierde. No se te ha ocurrido que el gallo pueda perder.
-Es un gallo que no puede perder.
-Pero suponte que pierda.
-Todavía faltan cuarenta y cinco días para empezar a pensar en eso -dijo el coronel.
La mujer se desesperó.
«Y mientras tanto qué comemos», preguntó, y agarró al coronel por el cuello de franela. Lo sacudió con energía.
-Dime, qué comemos.
El coronel necesitó setenta y cinco años -los setenta y cinco años de su vida, minuto a minuto- para llegar a ese instante. Se sintió puro, explícito, invencible, en el momento de responder:
-Mierda.
 El Coronel no tiene quien le escriba (Gabriel García Márquez)

Un abrazo lector. 



martes, 8 de noviembre de 2016

La Rebelión en la Granja... y sus semejanzas eternas

Rebelión en la Granja, o Animal Farm (por su nombre original en inglés) fue escrito por George Orwell en 1945.

Libro en PDF

Como no se trata de hacer una sinopsis o un resumen, puesto que de eso está plagada la red, solamente quiero compartir un par de experiencias al haberme encontrado con este libro. 

Lo primero que hay que decir, es que sin duda, se empieza a leerlo como si se tratara de alguno de los cuentos de los hermanos Grimm, donde los animales hablan, sienten  y piensan como humanos... pero es aquí, en el pensar como humanos, donde empieza a distanciarse de los Grimm y se asemeja peligrosamente a las intrincadas realidades políticas, primero de la situación comunista en la que estaba enmarcada en su época y, solo por mencionar un ejemplo, de la actual situación en Venezuela.



La historia se enmarca en algo que se llama "Distopía" (ésta es una palabra que no conocía y que curiosamente, me la enseñó una angloparlante con quien trabajo). Este término se refiere a ese momento cuando las utopías fallan y se convierten en algo mucho peor que lo que trataban de cambiar. De nuevo, me huele a Venezuela.

Por último, el libro Rebelión en la granja, es una lectura divertida, corta y crítica, que invita al lector a reflexionar sobre muchos aspectos de la realidad política de nuestros países, y que definitivamente, no perderá validez y relevancia en un buen tiempo. 

(Este texto fue escrito el 8 de noviembre, día de las elecciones en Estados Unidos, y no sabemos si el próximo Cerdo Napoleón sea elegido hoy).